John Wanamaker pronunció en 1876 una frase que, si bien a los profesionales del marketing online nos resulta cada vez más lejana, aún es una realidad para muchos anunciantes: “Sé que estoy perdiendo la mitad de mi inversión en publicidad, pero no sé qué mitad”. Una buena definición del público objetivo nos asegura que los recursos invertidos van a estar centrados exactamente donde queremos que estén, evitando así, matar moscas a cañonazos.
Muchas personas ven sus demandas de consumo desatendidas porque los productos que solicitan no salen a su encuentro o porque los directores de marketing aún utilizan obsoletos criterios sociodemográficos.
Internet es el medio más sencillo y eficaz para localizar y reunir a un gran número de personas afines a nuestro producto. Los medios de comunicación de masas han abandonando los nichos y brindan contenidos generalistas que dejan a muchos sectores de la sociedad al margen.
Internet es un medio que posibilita un exhaustivo control de datos y un inmediato feedback, lo que nos permite siempre saber qué mitad de la inversión es la que se despilfarra.